¿Qué hacer con la deuda de 11 mil mdp que el gobierno debe a farmacéuticas?

Columna VALID
La industria farmacéutica advierte de un inminente riesgo de desabasto de medicamentos por los retrasos en pagos y licitaciones. Rafael Gual, director de Canifarma, urge al gobierno a resolver la crisis antes de que afecte la salud de millones de mexicanos.

Fausto Hernández Montiel
Sin duda, el reciente diálogo entre el gobierno y la industria farmacéutica es positivo, pero urge resolver temas pendientes. Y es que el sector salud está en riesgo: los adeudos del gobierno federal con la industria farmacéutica ascienden a 11 mil millones de pesos (mdp), poniendo en jaque el suministro de medicamentos esenciales para el país.
Lo cierto es que la salud pública en México enfrenta uno de sus mayores desafíos en los últimos años. Los laboratorios farmacéuticos, encargados de surtir medicamentos a las clínicas y hospitales del sector salud, han alzado la voz frente a un adeudo acumulado de 11 mil millones de pesos por parte del gobierno federal.
Rafael Gual Cosío, director general de la Cámara Nacional de la Industria Farmacéutica (Canifarma), ha puesto el dedo en la llaga que esta situación, que se suma a los retrasos en las licitaciones para la compra consolidada de medicamentos 2025-2026, lo cual podría traducirse en un severo desabasto en el corto plazo.
Suministro de medicamentos, en riesgo
A decir del ingeniero Gual, la mayor parte de la deuda proviene del extinto Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi), cuyas responsabilidades y pasivos fueron transferidos al nuevo programa IMSS-Bienestar. “El adeudo es considerable y representa un riesgo real para el suministro de medicamentos. Sin claridad sobre los pagos y contratos, los laboratorios no pueden planificar ni producir con antelación”, enfatizó.
La incertidumbre que sufre la industria farmacéutica también se cierne sobre las licitaciones para la compra consolidada de medicamentos, un proceso que inicialmente se esperaba concluir en diciembre de 2024. Sin embargo, el fallo se ha pospuesto en dos ocasiones, lo que ha generado un efecto dominó en la producción y distribución de medicamentos. Aunque el gobierno, en coordinación con 27 instituciones públicas, planea adquirir un histórico volumen de 5,000 millones de piezas, la falta de resolución en las licitaciones podría desbaratar estos esfuerzos.
Un actor clave
Dicha situación es particularmente preocupante, dado que el adeudo equivale al 8% del presupuesto total destinado a la compra de medicamentos en 2025 y 2026, comparable al presupuesto de Biológicos y Reactivos de México (Birmex) para 2024. Esta empresa estatal es responsable de operar la Megafarmacia en el Estado de México, es un actor clave en la distribución de medicamentos en todo el país.
La demora en las licitaciones no solo afecta a las empresas farmacéuticas, sino que pone en riesgo la salud de millones de mexicanos. Gual subrayó que ningún laboratorio puede producir medicamentos sin un contrato previo que especifique las cantidades requeridas y las fechas de entrega. “Fabricar medicamentos no es un proceso inmediato; se necesita planificación y tiempo. Sin contratos claros, es imposible garantizar el abasto”.
Calmar las aguas
Por su parte, las autoridades de salud han defendido que el proceso de licitación es inédito en su magnitud y complejidad, dado el análisis de más de 400 ofertas nacionales e internacionales. Sin embargo, esta justificación no ha sido suficiente para calmar las preocupaciones de los laboratorios ni de los pacientes.
El riesgo de desabasto también podría impactar la economía del sector farmacéutico, uno de los motores industriales de México. La industria farmacéutica ha reiterado su disposición para cumplir con los requerimientos del sistema de salud, pero insta al gobierno a agilizar los pagos y resolver las licitaciones pendientes.
Amenaza al derecho a la salud
Por si fuera poco, ahora vivimos un escenario donde la falsificación de medicamentos también se ha incrementado, como alertó recientemente la Comisión Federal contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), garantizar un abasto seguro y eficaz es más crucial que nunca. Las demoras y adeudos actuales no solo representan un reto administrativo, sino también una amenaza directa al derecho a la salud.
En suma, es imperativo que el gobierno tome acción inmediata para saldar sus deudas con la industria farmacéutica y así garantizar el suministro de medicamentos. No sobra decir que está en juego la vida y el bienestar de millones de mexicanos, que no pueden esperar más, como consta en la situación que hemos visto recientemente en algunos hospitales del país. El tiempo apremia, y la solución no admite más retrasos.



