El reto de la sustentabilidad en las compras públicas
Entre el decreto y la práctica, el desafío de las adquisiciones con visión de futuro

Columna Dispositivos Médicos

México cuenta con un marco legal robusto para las compras públicas en salud, pero enfrenta desafíos estructurales que impiden su efectividad. Las adquisiciones siguen privilegiando el precio más bajo, dejando de lado criterios de sostenibilidad, innovación y ética. Se propone transitar hacia un modelo de Compras Públicas Estratégicas con visión de largo plazo.

Carlos Salazar Gaytán
En México, el sistema de adquisiciones públicas se fundamenta en un entramado normativo sólido. El artículo 134 constitucional establece los principios de eficiencia, transparencia y honradez; la Ley de Adquisiciones, Arrendamientos y Servicios del Sector Público (LAASSP) regula los procesos federales y otorga márgenes de preferencia a proveedores nacionales; mientras que el Reglamento de Insumos para la Salud define criterios técnicos y sanitarios para dispositivos médicos.
A este andamiaje se suma el reciente decreto publicado el 2 de junio de 2025 en el Diario Oficial de la Federación, que impulsa la inversión y producción nacional de insumos para la salud, así como el fortalecimiento de la investigación científica. El objetivo es claro: orientar las compras públicas hacia proveedores con mayor contenido nacional y desarrollo tecnológico propio.
No obstante, más allá del marco legal, persisten preocupaciones entre fabricantes y proveedores nacionales. A pesar de realizar inversiones importantes, enfrentan incertidumbre en pagos, condiciones logísticas y certidumbre jurídica. Esta situación genera desmotivación para participar en licitaciones, no por falta de competitividad, sino por un entorno que no ofrece garantías claras ni políticas públicas consistentes.
Compras públicas con visión estratégica
Aunque el marco jurídico brinda herramientas útiles, todavía hay espacio para fortalecer una visión integral y sustentable de las compras públicas. En la práctica, los procesos siguen privilegiando el precio más bajo como criterio dominante, dejando de lado factores como innovación, durabilidad, trazabilidad, contenido nacional, desempeño técnico y, sobre todo, implicaciones éticas del abasto.
Esta lógica transaccional afecta no solo la calidad del servicio médico, sino también el desarrollo industrial y tecnológico del país. De ahí la necesidad urgente de avanzar hacia un modelo de Compras Públicas Estratégicas (CPE), que permita usar el gasto público como una palanca de desarrollo, más allá de la simple adquisición de bienes.
El modelo de CPE propone evaluar no solo el precio inicial, sino el costo final, el beneficio clínico, la trazabilidad, así como el impacto social y ambiental del producto o servicio. Esto implica abandonar la visión de la compra como un trámite y convertirla en una herramienta de política pública.
Evaluación técnica y multidimensional
El primer paso para implementar este modelo consiste en sustituir el enfoque de precio unitario por una evaluación técnica basada en criterios integrales como:
- Desempeño clínico demostrado: evidencia científica de eficacia y seguridad.
- Durabilidad y costo total de propiedad (TCO): incluyendo operación, mantenimiento y soporte técnico.
- Trazabilidad y regulación: cumplimiento ante Cofepris, historial contractual y documentación técnica.
- Interoperabilidad: compatibilidad con sistemas digitales y de salud existentes.
Además, se recomienda integrar a expertos técnicos, clínicos e ingenieros biomédicos en los comités de evaluación, así como establecer mecanismos de consulta con instituciones académicas y organismos especializados. Evaluaciones independientes, como las realizadas por CENETEC-Salud, ISPOR o IQVIA mediante metodologías HTA, fortalecen la toma de decisiones.
Estímulos para marcas nacionales con capacidad tecnológica
Para que las compras públicas funcionen como motor del desarrollo, es necesario establecer incentivos estructurados para marcas nacionales que cumplan con estándares técnicos, regulatorios y de responsabilidad social. Algunos de los ejes prioritarios incluyen:
- Código de ética: fomento de prácticas empresariales justas y transparentes.
- Responsabilidad social: programas que impacten positivamente en comunidades.
- Inclusión y equidad de género: políticas que promuevan diversidad e igualdad en la cadena de valor.
- Evaluación anticorrupción: mecanismos internos y externos de prevención y sanción.
- Sustentabilidad ambiental: alineación con objetivos de mitigación climática y economía circular.
«Las compras públicas deben ser un reflejo de los valores que queremos promover como sociedad», señala el autor. Al reconocer y premiar el valor social, ético y ambiental de las marcas, se eleva el estándar competitivo y se fortalece el sistema de salud.
Monitoreo, retroalimentación y mejora continua
Un modelo estratégico no termina con la adjudicación. Para garantizar impacto, se requiere monitoreo continuo y evaluación rigurosa. Algunas acciones clave:
- Indicadores de desempeño post-adjudicación: cumplimiento técnico, tiempos de entrega, servicio postventa.
- Auditorías técnicas independientes: inspecciones aleatorias en campo.
- Retroalimentación clínica y operativa: canales para que el personal médico y técnico reporte desempeño.
- Reconocimientos y sanciones: incentivos para buenas prácticas y penalizaciones por incumplimientos.
Este enfoque permite construir un sistema de mejora continua, donde la experiencia alimenta futuras decisiones de compra, y se fortalece la confianza institucional.
La compra como decisión de futuro
El debate sobre las compras públicas no es meramente técnico o financiero. Es una discusión profunda sobre cómo construir un sistema de salud más justo, moderno y soberano. México tiene la oportunidad de transformar su modelo de adquisiciones en una herramienta estratégica que impulse la calidad de la atención, fortalezca la industria nacional y alinee el gasto público con principios éticos y sostenibles.
Para lograrlo, es indispensable reconocer los obstáculos actuales: incertidumbre jurídica, pagos irregulares, tiempos de entrega y complejidades logísticas. Estos factores limitan la participación de proveedores nacionales y afectan la sustentabilidad de la cadena de suministro.
La transición hacia un modelo de Compras Públicas Estratégicas no requiere partir de cero. Ya existe un marco legal, capacidades industriales y referentes internacionales. Solo falta voluntad política y cooperación público-privada para adoptar una visión de largo plazo.




Felicidades Carlos Alejandro, muy acertados tus comentarios, ya que al momento de realizar una compra, no sólo se debe tomar en cuenta el precio más bajo como criterio, sino también tomar en cuenta la calidad del producto, la tecnología, manejo accesible y bendeficios, por ejemplo, lo cual es algo mucho más estratégico a la hora de seleccionar productos o servicios, y con visión de largo plazo, y mucho más importante al tratarse del área de la salud, en dónde cada día hay más avances y se requiere mejora continúa para garantizar mejoría en los productos y servicios. Gracias por tus aportes!