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77ª Asamblea Canifarma: industria farmacéutica apuesta por continuidad, innovación y diálogo institucional

El relevo en la Dirección General y los desafíos regulatorios marcan una nueva etapa para el sector farmacéutico en México

Columna Mundo Farma

  • La 77ª Asamblea General Anual Ordinaria de Canifarma marcó un punto de inflexión para la industria farmacéutica en México.
  • El proceso de sucesión en la Dirección General abre una nueva etapa de continuidad institucional.
  • El sector reafirma su compromiso con la innovación, el abasto y el diálogo con autoridades.

Jorge Arturo Castillo

¿Alguien duda que la industria farmacéutica mexicana atraviesa un momento de redefinición institucional, marcado por retos regulatorios, presiones en el abasto y una creciente demanda de innovación?

En este contexto, la 77ª Asamblea General Anual Ordinaria de la Cámara Nacional de la Industria Farmacéutica (Canifarma) se consolidó como un espacio clave para delinear el rumbo del sector. Dicho encuentro reunió a líderes de la industria, representantes empresariales y actores estratégicos del ecosistema de salud, quienes coincidieron en la necesidad de fortalecer la interlocución con el gobierno y generar condiciones que permitan el desarrollo sostenible del sector.

De igual manera, durante el evento se aprobó la modificación de su denominación oficial a Cámara Nacional de la Industria Farmacéutica y de Dispositivos Médicos, con el objetivo de reflejar con mayor precisión su alcance institucional, considerando que los dispositivos médicos forman parte de la Cámara desde 1984.

Quiénes quedan a cargo

También, la Asamblea ratificó la integración de la Mesa Directiva y del Consejo para el periodo 2026–2027. Según el listado oficial, la Presidencia quedó a cargo del Ing. Jesús Guillermo Funes Rodríguez; la vicepresidencia, del Mtro. Oswaldo Bernal Carmona; la tesorería, de la Ing. Patricia Faci Villalobos; la protesorería, del Ing. Guy Jean Leon Savoir García; la secretaría, del Dr. Miguel Gerardo Lombera González; y la prosecretaría, del Ing. Nicolás Linares Cuellar. La toma de protesta estuvo a cargo del Lic. Eduardo Clark durante la ceremonia.

Además de la mesa de honor, el presídium contó con la participación del Sen. Emmanuel Reyes Carmona, presidente de la Comisión de Economía del Senado; Javier Dávila Torres, director de Planeación y Evaluación de la Secretaría de Economía; Javier Moctezuma Barragán, presidente de CETIFARMA; José Antonio Lozano Díez, consejero de CETIFARMA; Jorge Luis Caridad, presidente de AMIIF; y Jaime López Silanes, presidente de ANAFAM.

Uno de los momentos más relevantes fue el inicio formal del proceso de sucesión en la Dirección General, cuya transición se concretará hasta el mes de septiembre, durante la Convención Anual de Canifarma, cuando se concretará la salida de Rafael Gual Cossío, figura clave en la consolidación institucional de la Cámara durante los últimos años.

Más allá del relevo, es importante decir que lo que está en juego es la continuidad de una agenda que ha dado estabilidad al sector en momentos complejos.

Continuidad institucional en un entorno complejo

Sin duda, la salida de Gual Cossío no representa un cambio inmediato, pero sí marca el inicio de una transición que pondrá a prueba la capacidad de continuidad de Canifarma en un entorno cada vez más exigente.

Durante la Asamblea, se subrayó la importancia de mantener la estabilidad institucional, así como la interlocución con autoridades sanitarias y económicas, en un momento donde la industria enfrenta desafíos como la regulación, la compra pública de medicamentos y la integración de nuevas tecnologías.

Más allá de los nombres, el énfasis estuvo en preservar una agenda estratégica que garantice certidumbre para la industria y continuidad en los espacios de diálogo con el gobierno.

“La industria no puede darse el lujo de empezar de cero cada vez que hay un cambio de liderazgo”, expuso Guillermo Funes, el presidente reelecto de la Canifarma.

Retos regulatorios y acceso a medicamentos

Otro de los ejes clave abordados durante la Asamblea fue el entorno regulatorio en México, particularmente en lo relacionado con los procesos de autorización, vigilancia sanitaria y acceso a medicamentos.

Asimismo, la industria reiteró la necesidad de contar con un marco regulatorio más ágil, predecible y alineado con estándares internacionales, que permita acelerar la disponibilidad de soluciones terapéuticas sin comprometer la seguridad de los pacientes.

En este contexto, se enfatizó la relevancia de fortalecer las capacidades institucionales de la autoridad sanitaria, así como mejorar los tiempos de respuesta y los mecanismos de evaluación.

Igualmente, se abordaron los retos en los esquemas de compra pública, donde persisten inquietudes en torno a la planeación, ejecución y certidumbre para los participantes del sector.

“Sin certidumbre regulatoria, no hay innovación que logre consolidarse”, añadió Funes.

Innovación como eje estratégico

Por otro lado, la Asamblea también puso sobre la mesa la relevancia de la innovación como motor de crecimiento y transformación de la industria farmacéutica.

En un entorno global donde la medicina de precisión, las terapias dirigidas y la biotecnología avanzan a gran velocidad, México enfrenta el reto de generar condiciones que incentiven la investigación, el desarrollo y la adopción de nuevas tecnologías.

Así, los participantes coincidieron en que la innovación debe entenderse como una estrategia integral que involucra regulación, financiamiento, acceso y comunicación.

A su vez, se destacó la importancia de fortalecer la colaboración entre industria, academia y gobierno, con el objetivo de acelerar la llegada de soluciones innovadoras a los pacientes.

“La innovación no solo se desarrolla en el laboratorio; se habilita en el entorno”, precisó el presidente de la cámara.

Reputación y confianza en el sector

Más allá de los aspectos técnicos y regulatorios, la Asamblea dejó claro que la reputación del sector farmacéutico se ha convertido en un elemento central.

En un entorno donde la confianza pública es cada vez más relevante, las empresas enfrentan el reto de comunicar su valor de manera clara, transparente y basada en resultados.

La industria reconoce que ya no basta con desarrollar productos de alta calidad; es necesario demostrar impacto social, contribuir al fortalecimiento del sistema de salud y mantener una relación cercana con pacientes y comunidades.

Este cambio implica una transformación en la narrativa del sector, pasando de un enfoque técnico a uno más amplio, centrado en el paciente y en los resultados en salud.

“La reputación ya no se construye con discurso, sino con resultados sostenidos”, reafirmó el líder de la industria farmacéutica.

Un sector en transición

La 77ª Asamblea de Canifarma dejó ver a una industria en transición, que busca adaptarse a un entorno cambiante sin perder su capacidad de incidencia.

Entre los principales desafíos se encuentran la necesidad de garantizar el abasto de medicamentos, mejorar los procesos regulatorios, fortalecer la innovación y mantener una relación constructiva con las autoridades.

De hecho, el evento también sirvió para dar un reconocimiento formal y tácito a Eduardo Clark, subsecretario de Integración Sectorial y Desarrollo Salud, quien ha sido un puente de diálogo con la industria y una escucha atenta a las demandas del sector.

Al mismo tiempo, el sector enfrenta la oportunidad de consolidarse como un aliado estratégico del sistema de salud, capaz de aportar soluciones ante los retos estructurales del país.

“Hoy, más que nunca, la industria está obligada a demostrar su valor en el sistema de salud”, externó Funes.

Mirada hacia el futuro

De cara a los próximos meses, la industria farmacéutica mexicana tendrá que demostrar su capacidad de adaptación y resiliencia.

El proceso de sucesión en la Dirección General, junto con los cambios en el entorno regulatorio y de mercado, marcarán la pauta para una nueva etapa en la que la colaboración, la innovación y la institucionalidad serán factores determinantes.

La Asamblea no solo fue un ejercicio de rendición de cuentas, sino un espacio de reflexión estratégica sobre el papel que debe jugar la industria en el futuro del sistema de salud en México.

Pero si hubo un momento que marcó el tono del encuentro, fue la despedida —anticipada, pero inevitable— de Rafael Gual Cossío.

Sin estridencias, sin protagonismos innecesarios, su salida se perfila como el cierre de una etapa en la que la Cámara logró mantener interlocución, orden y presencia en momentos particularmente complejos para el sector.

“Las instituciones se sostienen en las personas, pero trascienden cuando logran construir rumbo”.

Su legado no está solo en los años al frente de la Dirección General, sino en la capacidad de haber mantenido cohesión en un entorno fragmentado, y de haber defendido el papel de la industria en la conversación pública.

Septiembre marcará el relevo formal.
Pero la verdadera transición ya comenzó.

Jorge Arturo Castillo

Jorge Arturo Castillo es licenciado en Ciencias de la Comunicación y cuenta con una maestría en Relaciones Internacionales, ambas por la UNAM, donde es profesor desde hace casi 30 años. Tiene más de 18 años de experiencia en la industria farmacéutica y es columnista especializado en medios varios. Su correo es: jcastillo@mundofarma.com.mx

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