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Entre el abasto y la innovación: el nuevo momento de Amelaf

La presidenta de Amelaf detalla una agenda basada en producción local, exportación, materias primas e innovación para fortalecer el sistema de salud

Entre-Vistas

Astrea Ocampo, directora general de Grupo Neolpharma y presidenta de Amelaf

La nueva presidenta de Amelaf plantea una agenda para fortalecer a los laboratorios farmacéuticos de capital nacional y reposicionar a México en la cadena farmacéutica de América del Norte.

Jorge Arturo Castillo

En México, el debate sobre el abasto de medicamentos suele comenzar en las compras públicas y terminar en la logística. Pero hay una pregunta más incómoda —y más profunda— que empieza a ganar terreno en la industria: ¿puede un país garantizar el suministro de medicamentos si no cuenta con una base productiva sólida?

En ese punto se ubica la llegada de Luz Astrea Ocampo Gutiérrez de Velasco a la Presidencia de la Asociación Mexicana de Laboratorios Farmacéuticos (Amelaf), en un momento donde la salud ya no es solo un tema sanitario, sino también industrial.

Desde su doble responsabilidad, como directora general de Grupo Neolpharma y presidenta de Amelaf, Ocampo asume un reto que rebasa lo gremial. La conversación ya no gira únicamente en torno a regulación o mercado, sino a la capacidad de México para sostener su propio sistema de salud en un entorno global cada vez más incierto.

En entrevista exclusiva con Mundo Farma, la directiva lo plantea sin rodeos: “Si no tenemos una industria local robusta, no podemos garantizar el abasto. Es así de simple”.

Una asociación con identidad propia

En ese contexto, Amelaf adquiere una dimensión distinta. No es solo una agrupación sectorial, sino la única organización que reúne a empresas farmacéuticas de capital 100% mexicano, con producción, desarrollo y operación dentro del país.

A partir de esa base, la asociación agrupa a cerca de 50 compañías que abastecen tanto al sector público como al privado. Muchas de ellas son empresas familiares que han evolucionado a lo largo de varias generaciones, acumulando conocimiento, infraestructura y experiencia productiva.

Desde esa perspectiva, el valor de estas empresas no es menor. “Tenemos cerca de 50 empresas que producen y desarrollan en México”, explica Ocampo, al subrayar que su principal fortaleza radica en su capacidad de reinversión y generación de empleo.

Cuatro ejes para una nueva etapa

Bajo esa lógica, la agenda de Ocampo al frente de Amelaf se articula en cuatro pilares estratégicos. El primero es el impulso a las empresas mexicanas, con el objetivo de que amplíen su capacidad productiva y exploren segmentos más complejos dentro del mercado farmacéutico.

En segundo lugar, aparece el potencial exportador. Frente a una globalización que se reconfigura hacia esquemas regionales, México puede consolidarse como un socio relevante dentro de la cadena de valor de Norteamérica.

El tercer eje es la producción de materias primas, un componente crítico para cualquier estrategia de soberanía sanitaria y para reducir la dependencia de insumos provenientes del extranjero. Finalmente, el cuarto pilar es la innovación, entendida como la capacidad de generar conocimiento propio y no solo adoptarlo.

“Recibimos casi toda la innovación del exterior, pero hay talento en México. Hay que generar ecosistemas para desarrollarlo”, afirma.

Este último punto implica un cambio de fondo: pasar de un país que consume innovación a uno que la desarrolla, con impacto directo en la competitividad y en la autonomía del sector.

El vínculo entre industria y abasto

De fondo, la entrevista deja claro que la discusión sobre medicamentos no puede limitarse a la compra pública. Para Ocampo, el verdadero problema es estructural y está ligado a la fortaleza de la industria nacional.

En términos prácticos, la compra pública funciona como un mecanismo que otorga certidumbre a las empresas. Permite planear, mantener ocupación de planta y garantizar una parte de la producción.

Sin embargo, el tema no termina ahí. “La compra pública da certidumbre, pero también hay que pensar en los tiempos de pago, porque de eso dependen muchas empresas”, advierte, al introducir un elemento poco visible pero crítico para la operación del sector.

Regreso de las materias primas

En paralelo, el tema de los ingredientes farmacéuticos activos (APIs) refleja con claridad el cambio de paradigma. Durante décadas, México cedió terreno frente a Asia, particularmente India y China, que consolidaron su liderazgo con apoyo estatal.

Hoy, sin embargo, el contexto global es distinto. Factores como conflictos geopolíticos, interrupciones logísticas y crisis sanitarias han modificado la lógica de las cadenas de suministro.

“La salud no puede depender únicamente de lo más barato, sino de lo que esté disponible cuando se necesita”, advierte Ocampo, al explicar por qué la producción local vuelve a ser relevante.

En ese escenario, México tiene la oportunidad de recuperar capacidades, siempre que exista una estrategia coordinada entre industria y gobierno.

Innovación y talento: la apuesta pendiente

Más allá de la manufactura, el mayor reto aparece en la innovación. Aunque el país cuenta con talento científico, las condiciones para desarrollarlo siguen siendo limitadas.

Desde su visión, la solución pasa por fortalecer la formación de capital humano. Ingenieros, químicos y especialistas serán clave para sostener una industria más sofisticada.

“Hoy tenemos que animarnos a competir. Las empresas mexicanas tienen calidad, conocimiento y pueden integrarse a cadenas más complejas”, sostiene.

Al mismo tiempo, la construcción de ecosistemas que conecten ciencia, industria y política pública se vuelve indispensable para dar el siguiente paso.

Un nuevo contexto global

Más allá del ámbito nacional, la conversación se inserta en un cambio más amplio: el tránsito de la hiperglobalización hacia modelos regionales de producción.

En este nuevo escenario, la salud se ha convertido en un tema estratégico para los gobiernos, que buscan asegurar el suministro de insumos críticos.

“Nadie quiere depender de insumos que vienen de muy lejos”, señala Ocampo, al explicar por qué México puede posicionarse como un socio clave dentro de la región.

México enfrenta así una decisión de fondo: mantenerse como un mercado de consumo o avanzar hacia un modelo de producción y desarrollo con mayor autonomía.

Liderazgo y construcción colectiva

En lo personal, Ocampo define su rol desde una lógica distinta. Más que una figura central, se asume como articuladora de intereses dentro de la asociación.

“Me considero una vocera de la voluntad de muchos empresarios valiosos”, afirma, al destacar el papel colectivo que juega Amelaf.

Desde esa perspectiva, su gestión apuesta por el diálogo y la construcción de acuerdos que permitan a las empresas evolucionar en un entorno complejo.

Un legado en construcción

Apenas al inicio de su gestión, la directiva evita hablar de resultados. Prefiere enfocarse en el proceso y en la capacidad de generar condiciones para el crecimiento del sector.

“Me gustaría que las empresas encuentren que hubo un diálogo que les permitió resolver problemas y seguir evolucionando”, señala.

En un momento donde el abasto, la innovación y la soberanía sanitaria se han convertido en temas centrales, la agenda de Amelaf apunta a una transformación de fondo.

“La salud no espera”, concluye Ocampo. Y en esa frase se sintetiza no solo su visión, sino la urgencia de un sector que busca redefinir su papel en México.

RECUADRO 1

Resumen Ejecutivo

La agenda de Amelaf en cuatro puntos

1. Impulso a empresas mexicanas
Fortalecer la capacidad productiva local y ampliar su participación en el mercado.

2. Potencial exportador
Posicionar a México dentro de la cadena de valor de Norteamérica.

3. Producción de materias primas (APIs)
Reducir la dependencia del exterior y recuperar capacidades industriales.

4. Innovación y desarrollo científico
Construir ecosistemas que permitan generar conocimiento propio.

Fuente: Amelaf, 2026.

RECUADRO 2

Astrea Ocampo en la mañanera: la industria farmacéutica entra al Plan México

En julio de 2025, Luz Astrea Ocampo participó en la conferencia matutina encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, en el marco del llamado “Plan México”, una estrategia orientada a fortalecer capacidades productivas e industriales en sectores estratégicos, entre ellos el farmacéutico.

Durante ese encuentro, representantes de la industria nacional —incluido Grupo Neolpharma— presentaron proyectos de inversión enfocados en biotecnología, producción de medicamentos y desarrollo de infraestructura, con una inversión estimada de miles de millones de pesos en los próximos años.

La participación de Ocampo se dio en un contexto donde el gobierno federal planteó como prioridad la autosuficiencia en salud, a partir de lecciones aprendidas durante la pandemia. Autoridades como Marcelo Ebrard Casaubón y David Kershenobich Stalnikowitz destacaron la importancia de producir medicamentos en México y fortalecer la investigación y el desarrollo tecnológico.

Desde la industria, Ocampo subrayó la necesidad de impulsar proyectos de biotecnología y desarrollo local, con el objetivo de ampliar el acceso a tratamientos innovadores y reducir la dependencia del exterior. Su participación reflejó una visión alineada con lo que hoy plantea desde Amelaf: construir una industria más sólida, con mayor capacidad de producción, innovación y respuesta ante emergencias sanitarias.

Jorge Arturo Castillo

Jorge Arturo Castillo es licenciado en Ciencias de la Comunicación y cuenta con una maestría en Relaciones Internacionales, ambas por la UNAM, donde es profesor desde hace casi 30 años. Tiene más de 18 años de experiencia en la industria farmacéutica y es columnista especializado en medios varios. Su correo es: jcastillo@mundofarma.com.mx

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