
Columna Hablemos de Vino
Con esta columna iniciamos a hablar del fascinante mundo del vino nos brinda conocimientos que enriquecen nuestra cultura y bienestar. Aprende a diferenciar los tipos de vinos, sus clasificaciones y los beneficios para la salud que el consumo moderado ofrece, de la mano de un análisis detallado y especializado.

Dionali Jaramillo
El vino, con su rica historia y variedad, es una bebida que despierta pasiones y curiosidades. En este artículo exploramos las diferencias entre vinos blancos, tintos y rosados, sus distintas clasificaciones y los tipos menos conocidos. También abordamos el impacto positivo que el consumo responsable de vino puede tener en la salud.
¿Cuál es la diferencia entre un vino blanco, tinto y rosado?
La principal diferencia radica en el color y el proceso de fermentación:
- Vino blanco: Procede de uvas blancas o tintas con pulpa no coloreada. Se elabora mediante la fermentación del jugo de uva sin las partes sólidas del racimo.
- Vino rosado: Proviene de uvas tintas con un breve contacto con las pieles durante la fermentación.
- Vino tinto: Se obtiene de uvas tintas, cuya fermentación se realiza junto con las pieles, lo que le proporciona su característico color.
¿Existen otros tipos de vinos además del blanco, rosado y tinto?
Sí, existen otras variedades interesantes:
- Vinos claretes: Mezcla de uvas blancas y tintas.
- Vinos dulces naturales: Contienen altos niveles de azúcar debido a que la levadura no puede fermentar todo el azúcar.
- Vinos generosos: Vinos secos o dulces con una graduación alcohólica de entre 14° y 23°.
- Vinos licorosos-generosos: Contienen entre 13.5° y 23° alcohólicos, con más de 100 g/l de azúcares reductores.
- Vinos aromatizados: Incluyen vermuts y aperitivos vínicos con sustancias vegetales aromáticas.
- Vinos de aguja: Conservan parte del gas carbónico de la fermentación.
- Vinos gasificados: Con gas carbónico añadido de forma industrial.
- Vinos espumosos: Con gas carbónico de origen endógeno.
¿Cómo se clasifican los vinos?
- Por el color: Blancos, rosados, claretes y tintos.
- Por el contenido de azúcar: Secos, abocados, semisecos y semidulces.
- Por la graduación alcohólica: De mesa (9 a 14°) y generosos (15 a 23°).
- Por la relación azúcar-alcohol: Licorosos.
- Por el gas carbónico: Espumosos, de aguja y gasificados.
- Por el número de uvas: Monovarietales, varietales y coupage.
- Por su edad: Jóvenes o cosechas, crianza, reserva y gran reserva.
¿Cuál es la diferencia entre un vino joven, crianza y gran reserva?
- Jóvenes o cosecha: No tienen crianza en barrica.
- Crianza: Pasan un tiempo en barrica y posteriormente en botella antes de salir al mercado.
- Reserva: Tienen un periodo prolongado de crianza en barrica y en botella, según la región.
- Gran reserva: Requieren un tiempo de crianza y envejecimiento en botella significativamente mayor.
Nota médica:
«La paradoja francesa» indica que el consumo moderado de vino puede reducir en un 20 % el riesgo de enfermedades cardiovasculares, cáncer e infartos. Esta conclusión proviene del profesor Serge Renaud, quien estudió durante 20 años la salud de 34,000 personas de entre 40 y 60 años.
Fuente: Vino y Salud, página web de Torres.



