Testimonios de Pacientes

“Si las herramientas que te dio la vida son pequeñas, haz tu entrega más grande”

Día Mundial de la Talla Baja

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Paciente con acondroplasia


Genoveva Arredondo, funcionaria pública de Celaya, vive con acondroplasia, la diagnosticaron cuando tenía seis años. Su historia refleįa los retos que enfrentan las personas de talla baįa en México, desde la falta de infraestructura hasta los preįuicios sociales. Con voz firme, pide empatía y conciencia, no compasión.

Redacción Mundo Farma

Desde niña, Genoveva Arredondo aprendió que el mundo no está diseñado para personas como ella, pero hoy en día es una mujer sin complejos, firme, segura y orgullosa de lo que ha logrado hasta hoy, con una familia que la apoya y un esposo e hija que la aman.

Nació y vive en Celaya, Guanajuato, y a los seis años fue diagnosticada con acondroplasia, la forma más común de talla baja. “Si las herramientas que te dio la vida son pequeñas, tu esfuerzo y entrega deberán ser más grandes”, resume con una frase que parece haber guiado su vida.

A sus 47 años, recuerda que los médicos la sometieron a largos tratamientos y operaciones que, más que ayudar, le dejaron secuelas físicas y el recuerdo de un proceso doloroso: “Usé aparatos con clavos durante ocho años y solo crecí ocho centímetros”.


Una vida entre barreras visibles e invisibles

Con una licenciatura y una maestría, incluso con estudios en Barcelona, España, Genoveva se ha enfrentado siempre no solo a limitaciones físicas, sino a prejuicios. “A veces postulo a un trabajo, me aceptan por el currículum, pero cuando me ven en persona, me dicen que no es para mí”, relata.

En su vida cotidiana, la falta de infraestructura accesible sigue siendo una constante: escaleras, mostradores altos, transporte público inalcanzable. “Nada está hecho para nosotros. En los hospitales, o eres niño o eres adulto, no hay más. O te lastimas o te lastimas”, afirma con ironía serena.

Pese a todo, mantiene el temple. No se considera diferente ni busca compasión. Su familia —padres, hermanos, esposo e hija— ha sido su principal fortaleza. “Mis papás me enseñaron desde niña que podía hacer las cosas por mí misma. Nunca me trataron como alguien frágil”, recuerda con agradecimiento. Esa educación la hizo independiente y segura, una convicción que hoy transmite a su hija, quien también vive con acondroplasia.


Mirar distinto, actuar distinto

Genoveva insiste en que el problema no está solo en los cuerpos, sino en las mentes. La falta de comprensión social, dice, pesa tanto como los obstáculos físicos. “Que se informen antes de juzgar. No somos pocos, somos muchos con esta condición, solo que casi no se nos ve”, advierte.

Dado lo anterior, pide al gobierno y a las empresas que inviertan en infraestructura incluyente y apliquen leyes como la del “escalón universal”, aún ausente en la mayoría de los espacios públicos.

Para ella, los medios y las instituciones de salud tienen una tarea urgente: visibilizar, educar y promover la empatía. “Pensamos, sentimos y trabajamos igual que los demás”, dice con voz firme. Su mensaje, más que un reclamo, es una invitación a mirar con respeto y a dejar de observar la diferencia como un espectáculo.

El motor de seguir adelante

Su inspiración su madre; su hija, “mi motor de vida”, dice sin dudar. Todos los días se levanta para enseñarle el valor de no auto compadecerse y prepararse académicamente. Genoveva ha aprendido que el esfuerzo constante y la dignidad son la mejor respuesta frente a un entorno que no siempre entiende. “Somos muchos, aunque casi no se nos vea”, repite.

En su historia no hay queja, sino una declaración de propósito: que la sociedad deje de mirar con curiosidad y empiece a mirar con empatía. Para concluir, dice: «El conocimiento es nuestra mayor herramienta».

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*Este contenido tiene el apoyo de BioMarin.

Fernando Castillo

Fernando Castillo es estudiante de Ciencias de la Comunicación en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México. También es subeditor Web de Mundo Farma. Su correo es: fernando.castillo@mundofarma.com.mx

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