Columnas

Gestión de reputación en salud: de la visibilidad a la confianza

La gestión de reputación en salud va más allá de la visibilidad.

La comunicación es un componente en constante transformación. No solo es un ejercicio para generar visibilidad, sino un elemento central en la gestión de la reputación. No se trata de qué tanto nos ven, sino de qué tanto confían en lo que decimos.

Eric Gaxiola Aldama

Cada mensaje, cada declaración y cada silencio construyen una percepción; definen cómo es comprendida una organización y, en consecuencia, cómo se posiciona frente a sus audiencias.

La gestión de la reputación corporativa se construye en cada punto de contacto: desde los medios masivos, las redes sociales hasta la coherencia de los voceros y los comunicados internos.

En sectores como el de la salud, la comunicación se desarrolla en un terreno particularmente sensible, donde el comunicador debe asumir una alta responsabilidad al emitir mensajes y posicionamientos. Una información falsa o sin corroborar no solo daña la reputación de quien la emite o comparte, sino que impacta directamente en la toma de decisiones sobre la salud de las personas.

Recientemente, la reaparición de casos de sarampión en el país —con casos importados y brotes focalizados— generó una cobertura mediática constante y una conversación digital en la que se mezcló información correcta con desinformación. Este contexto terminó por generar confusión y diluir la claridad del mensaje preventivo.

Por ello, comunicar exige rigor, revisión constante de los hechos y contribuir a que la opinión pública esté cada vez más informada, para evitar caer en fake news o información tendenciosa, que inevitablemente seguirá existiendo. En este escenario, cualquier inconsistencia puede escalar rápidamente y convertirse en una crisis reputacional.

Anticipación: pasar de la reacción a la estrategia

Los mayores riesgos reputacionales pueden gestionarse, e incluso evitarse, cuando existe una preparación previa. La clave no es solo saber responder al “incendio”, sino haber construido una estructura que resista el calor.

Pasar de la reacción a la anticipación permite que las organizaciones, con voceros preparados y un monitoreo constante del entorno, reduzcan drásticamente la probabilidad de que los riesgos escalen.

Lo que implica definir posicionamientos claros, construir una narrativa sólida, preparar voceros ante escenarios complejos y monitorear constantemente el entorno mediático y social.

En esta transformación, hoy, más que nunca, la comunicación es reputación.

Eric Gaxiola

Director de Comunicación y Reputación Corporativa en Psiquepol Especialista en comunicación estratégica, relaciones públicas y gestión de reputación con +20 años de experiencia. Ha liderado estrategias en sectores como salud, farma, infraestructura y corporativo. eric@psiquepol.com

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba