RFID: cuando la trazabilidad se convierte en información
La identificación por radiofrecuencia permite automatizar inventarios, seguir productos y convertir millones de registros en datos útiles para mejorar la operación y tomar decisiones.

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Seguir un producto ya no consiste únicamente en conocer dónde se encuentra. La tecnología RFID permite automatizar inventarios, registrar movimientos y convertir millones de lecturas en información útil para mejorar la operación y tomar decisiones.
Redacción Mundo Farma
Conocer qué ocurre con un producto desde que sale de una fábrica hasta que llega a su destino se ha convertido en una necesidad para organizaciones que manejan cadenas de suministro cada vez más complejas. Inventarios, almacenes, centros de distribución, líneas de producción y puntos de venta generan diariamente enormes cantidades de información que pueden ayudar a reducir errores, anticipar necesidades y utilizar mejor los recursos.
Dentro de ese escenario, la identificación por radiofrecuencia, conocida como RFID por sus siglas en inglés, ha ganado terreno como una tecnología capaz de dar seguimiento a productos y activos mediante etiquetas que transmiten información hacia dispositivos lectores. Su alcance, sin embargo, va mucho más allá de colocar una etiqueta y saber dónde está determinada mercancía.
Detrás de una implementación de este tipo existe un ecosistema formado por antenas, lectores, terminales portátiles y plataformas digitales capaces de procesar la información. EAS Systems, empresa mexicana especializada en soluciones integrales de seguridad electrónica y RFID, señala que uno de los principales desafíos consiste precisamente en conseguir que hardware y software funcionen de manera sincronizada.
Hardware y software deben hablar el mismo idioma
Implementar RFID requiere considerar las características físicas del lugar donde funcionará la tecnología, pero también la arquitectura digital que ya utiliza cada organización. Un lector puede registrar miles de movimientos, aunque esos datos tienen poco valor si permanecen aislados o no pueden incorporarse a los sistemas responsables de administrar inventarios, almacenes o recursos.
De acuerdo con EAS Systems, una solución integral puede conectarse con plataformas ERP, utilizadas para la planificación de recursos empresariales, y con sistemas WMS, destinados a gestionar almacenes. Esa integración permite que la información capturada mediante RFID forme parte de los procesos cotidianos de la organización.
Así, una lectura deja de ser solamente un registro tecnológico. Puede convertirse en evidencia sobre la entrada o salida de mercancía, actualizar existencias, aportar información acerca de la rotación de determinados artículos o advertir diferencias entre aquello que debería encontrarse en un inventario y lo que realmente está disponible.
Visibilidad a lo largo de la operación
Uno de los ámbitos donde RFID encuentra aplicaciones es logística y distribución. Procesos tradicionalmente manuales, como recepción, validación y expedición de mercancías, pueden automatizarse para disminuir tiempos y reducir posibilidades de error.
Según la información proporcionada por EAS Systems, las validaciones de carga pueden efectuarse en segundos y sin intervención humana directa. La compañía refiere una precisión de hasta 99.9% en inventarios mediante este tipo de soluciones, aunque el documento no proporciona el estudio, metodología o condiciones operativas de las que procede ese porcentaje, por lo que debe entenderse como un dato reportado por la propia empresa.
Otra aplicación aparece en el comercio minorista. Saber con mayor precisión qué productos están disponibles permite realizar auditorías de inventario en menor tiempo y facilita operaciones omnicanal, donde una persona puede comprar mediante internet y recoger posteriormente el artículo en una tienda física. Para que esa experiencia funcione, la existencia mostrada en una plataforma digital necesita corresponder con aquello que realmente se encuentra disponible.
Compras y abastecimiento también pueden beneficiarse de esta información. Contar con datos sobre rotación ayuda a realizar pronósticos de demanda, disminuir sobreinventarios y administrar mejor el flujo de efectivo. En manufactura, por su parte, RFID permite conocer en qué etapa de una línea de producción se encuentra determinado componente e identificar posibles cuellos de botella.
Del inventario al Smart Data
Quizá una de las transformaciones más relevantes ocurre cuando el seguimiento comienza a producir datos. Cada movimiento registrado puede construir una historia digital de determinado activo y ofrecer mayor visibilidad sobre lo que sucede durante su recorrido.
EAS Systems denomina Smart Data a esta capacidad de transformar registros operativos en información susceptible de utilizarse para tomar decisiones. Desde esta perspectiva, la trazabilidad ya no consiste únicamente en localizar algo, sino en comprender cómo se mueve y qué puede aprender una organización de ese comportamiento.
Esa visibilidad también puede contribuir a detectar fugas de capital y reducir mermas ocasionadas por robo, caducidad o extravío. Automatizar determinadas actividades permite, además, disminuir el tiempo destinado a labores repetitivas y dirigir recursos humanos hacia funciones de mayor valor para la organización.
Para las industrias de la salud, donde trazabilidad, administración de inventarios y visibilidad de las cadenas de suministro constituyen temas relevantes, tecnologías de este tipo forman parte de una conversación más amplia sobre digitalización y aprovechamiento de datos. El comunicado de EAS Systems no documenta aplicaciones específicas en medicamentos o dispositivos médicos, por lo que su aportación debe entenderse desde la perspectiva tecnológica y logística general.
Trazabilidad que ayuda a decidir
Durante años, hablar de trazabilidad significó fundamentalmente responder una pregunta: ¿dónde está el producto? Hoy esa interrogante empieza a resultar insuficiente. Saber cuándo se movió, cuánto tiempo permaneció en determinado lugar, qué recorrido realizó y cómo se comportan miles de artículos dentro de una operación puede aportar información para tomar mejores decisiones.
RFID representa una de las tecnologías capaces de construir esa visibilidad, pero su potencial no depende únicamente de etiquetas o lectores. La diferencia aparece cuando hardware, software y sistemas empresariales logran trabajar de manera integrada.
Convertir millones de registros en información comprensible es, finalmente, el verdadero reto. Cuando eso ocurre, la trazabilidad deja de ser solamente seguimiento y comienza a funcionar como una herramienta para entender mejor cómo se mueve una organización.



