IA y evidencia real transforman la investigación clínica en México
RWE e inteligencia artificial abren nuevas rutas para evaluar tratamientos y apoyar decisiones sanitarias.

Breves Investigación Clínica
El uso de Real World Evidence permite conocer qué ocurre con los tratamientos fuera de los ensayos clínicos, mientras la inteligencia artificial abre nuevas posibilidades para analizar grandes volúmenes de información en salud.
Redacción Mundo Farma
La investigación clínica comienza a mirar más allá de los ensayos tradicionales. Los datos generados durante la atención cotidiana de los pacientes, combinados con herramientas de inteligencia artificial (IA), pueden aportar información sobre la efectividad, seguridad y valor de los tratamientos en condiciones reales, particularmente en áreas complejas como oncología y enfermedades raras.
Este escenario fue analizado durante un encuentro organizado por HS Estudios Farmacoeconómicos, que reunió a especialistas nacionales e internacionales para discutir el avance de la evidencia del mundo real, conocida como Real World Evidence (RWE), y sus posibilidades para mejorar la toma de decisiones en salud.
A diferencia de la información obtenida exclusivamente mediante estudios clínicos controlados, la RWE permite estudiar lo que sucede con los pacientes y los tratamientos en la práctica clínica cotidiana. Esto adquiere especial relevancia cuando realizar ensayos convencionales enfrenta barreras metodológicas o éticas, como puede ocurrir con enfermedades poco frecuentes o determinados padecimientos oncológicos.
IA para analizar información clínica
Leonardo David Herrera Zúñiga, científico, docente e investigador de HS Estudios Farmacoeconómicos y AMETESA, destacó el potencial de la inteligencia artificial para procesar y comunicar información compleja derivada de la investigación clínica.
A su juicio, estas herramientas pueden convertir grandes volúmenes de información en narrativas y representaciones visuales más comprensibles, además de facilitar procesos relacionados con innovación, análisis, educación médica y comunicación entre pacientes y equipos de salud.
La combinación de ambas tecnologías plantea así un cambio importante: no solamente disponer de más datos, sino desarrollar capacidades para interpretarlos y convertirlos en información útil para las decisiones médicas, científicas y sanitarias.
México ante el avance del RWE
Durante el encuentro también se presentó un panorama internacional sobre el uso de evidencia del mundo real. De acuerdo con lo expuesto por los especialistas, organismos como la FDA, la EMA y NICE ya incorporan este tipo de evidencia en distintos procesos relacionados con aprobaciones, ampliación de indicaciones y mecanismos de acceso condicionado.
Para México, el reto consiste en desarrollar condiciones que permitan aprovechar esa experiencia. Rosa María Galindo Suárez, economista y consultora en salud, consideró que el país dispone de bases institucionales, aunque todavía necesita avanzar hacia un marco normativo específico y contar con registros nacionales que puedan ser compatibles entre sí.
La interoperabilidad de la información resulta especialmente importante. Sin registros capaces de comunicarse y sin criterios homogéneos para recopilar y analizar datos, el potencial de la evidencia generada en la práctica cotidiana puede quedar limitado.
Decisiones sanitarias más sostenibles
Herman Soto, director de HS Estudios Farmacoeconómicos, señaló que otro componente indispensable será fortalecer la formación académica y la investigación aplicada en evaluación de tecnologías sanitarias.
Desde su perspectiva, tanto el RWE como la inteligencia artificial pueden contribuir a generar decisiones más transparentes y sostenibles dentro del sistema de salud mexicano. Su utilización podría cobrar relevancia no sólo para evaluar medicamentos y tecnologías, sino también para comprender mejor su desempeño una vez incorporados a la práctica clínica.
Los especialistas participantes consideraron que México tiene la oportunidad de desarrollar guías propias sobre evidencia del mundo real y avanzar hacia esquemas de riesgo compartido que permitan vincular de manera más clara los resultados obtenidos por las tecnologías sanitarias con las decisiones de acceso.
El encuentro cerró con la entrega a HS Estudios Farmacoeconómicos del Distintivo de Empresa Socialmente Responsable (ESR) por séptimo año consecutivo. La organización señaló que el reconocimiento refrenda su compromiso con principios de ética, transparencia, sostenibilidad e impacto social.



