Farmacoeconomía busca cerrar la brecha en hemofilia
México se consolida como referente regional al combinar evidencia clínica y disciplina presupuestal en el manejo de la hemofilia

Breves Industria Farmacéutica
Especialistas reunidos en el foro «Meet the Experts 2026» en Cancún analizaron cómo la farmacoeconomía clínica puede reducir la desigualdad en el acceso a tratamientos para hemofilia en América Latina. En México, más del 70% de los pacientes aún no recibe terapia oportuna.
Misael Macías
Médicos, expertos internacionales y representantes de la industria se reunieron en Cancún en el congreso regional «Meet the Experts 2026», convocado por Bayer México, con el propósito de revisar el rezago que enfrenta la región en el tratamiento de la hemofilia frente a Europa y Estados Unidos. El encuentro tuvo como meta articular una red latinoamericana capaz de coordinar esfuerzos y ampliar el acceso a terapias innovadoras.
La hemofilia es un padecimiento hemorrágico de origen hereditario que se presenta en alrededor de uno de cada cinco mil nacimientos en el mundo. Aunque sus señales de alerta —hematomas profundos sin causa evidente e inflamación articular dolorosa— son identificables, la falta de información provoca que tres de cada cuatro personas con la condición permanezcan sin diagnóstico a nivel global. México registra 6,691 casos confirmados, con un 34% en su variante severa, y se calcula que más de siete de cada diez pacientes no reciben tratamiento a tiempo.
Una desigualdad desigual en la región
El desarrollo de los sistemas de salud latinoamericanos avanza de forma despareja, lo que ha generado lo que algunos especialistas describen como una desigualdad dentro de la propia desigualdad regional. Mientras algunos países continúan operando con esquemas terapéuticos antiguos, México ha tomado un papel de referente al compartir con sus vecinos los protocolos y resultados que le han permitido avanzar.
Un ejemplo de ese progreso es la cobertura alcanzada por el Instituto Mexicano del Seguro Social, que llegó a 5.29 unidades internacionales per cápita, muy por encima del estándar mínimo internacional de 2 UI. Esa cifra ubica al país entre los líderes regionales, junto con Chile, Argentina y Colombia, y ha permitido que más de la mitad de los derechohabientes del IMSS acceda al esquema preventivo conocido como profilaxis.
El papel de la farmacoeconomía clínica
Uno de los temas centrales del foro fue la presión presupuestal que enfrentan los hospitales públicos de la región. Frente a ese reto, la farmacoeconomía clínica se perfila como herramienta de análisis entre los gobiernos y el personal médico, al sostener que el valor de una innovación terapéutica no debe medirse por su costo inicial, sino por su beneficio clínico integral y el ahorro que genera en el tiempo.
La evidencia presentada en el foro respalda ese planteamiento. La incorporación de terapias biotecnológicas de factor VIII recombinante de vida media prolongada, como damoctocog alfa pegol, mostró ser costo-efectiva: los modelos de impacto presupuestal calculan una reducción del 1.5% en los costos totales del tratamiento de hemofilia severa, equivalente a un ahorro institucional cercano a 67 millones de dólares en un periodo de cinco años, derivado de una dosificación más eficiente.
A los beneficios económicos se suman resultados clínicos relevantes. De acuerdo con cifras de la Federación Mundial de Hemofilia, el acceso a tratamientos adecuados puede disminuir hasta en 80% la frecuencia de episodios hemorrágicos. En la práctica a largo plazo, el uso de esta terapia profiláctica redujo la tasa anual de sangrados a una mediana de 1.49 episodios, y permitió que poco más de uno de cada cinco pacientes permaneciera completamente libre de hemorragias. La posibilidad de espaciar las dosis —de tres o cuatro inyecciones semanales con esquemas tradicionales a aplicaciones cada cinco o siete días— también favorece la continuidad del tratamiento.
Marco regulatorio como condición de acceso
Para que estos beneficios lleguen a los pacientes, la región requiere de respaldo normativo. En México, ese paso se concretó este año con la incorporación de damoctocog alfa pegol al Compendio Nacional de Insumos para la Salud, a cargo del Consejo de Salubridad General. La actualización establece las directrices de dosificación y las claves de adquisición necesarias para garantizar el abasto continuo en las instituciones públicas.
Los especialistas que participaron en el foro coincidieron en que el acceso a tratamientos innovadores no solo incide en la condición física de los pacientes, sino también en su bienestar emocional y en su capacidad de integración social y laboral.
Para Bayer, el objetivo del encuentro trascendió la presentación de tratamientos: la compañía busca consolidar una comunidad médica latinoamericana que comparta evidencia clínica y dialogue con el sector público. El mensaje que dejó el foro es que el verdadero ahorro en salud no proviene del precio más bajo, sino de la prevención de complicaciones futuras, y que México puede servir de referencia para que la equidad en el acceso a tratamientos para hemofilia se extienda al resto de América Latina.



